A partir de julio, los paquetes de bajo valor procedentes de fuera de la Unión Europea estarán sujetos a un arancel fijo, lo que impulsa a las empresas a relocalizar sus stocks en territorio nacional para mantener la competitividad.
El ecosistema del comercio electrónico en España se enfrenta a un cambio de paradigma. Mientras el canal online mantiene un crecimiento imparable, la nueva normativa aduanera de la Unión Europea —que entrará en vigor el próximo 1 de julio de 2026— está obligando a las compañías a rediseñar su estrategia logística, devolviendo al transporte nacional un protagonismo estratégico. Ambos factores están llevando a muchas compañías a replantearse dónde ubican su stock, cómo organizan sus envíos y qué nivel de control necesitan sobre su operativa en el mercado español.
Un mercado en expansión ante un nuevo muro arancelario
Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la facturación del comercio electrónico en España creció un 22,6% interanual en el segundo trimestre de 2025, hasta alcanzar los 28.346 millones de euros. En ese mismo periodo se registraron más de 493 millones de transacciones, un 16,8% más que un año antes.
A este escenario se suma el cambio aprobado por el Consejo de la Unión Europea en diciembre de 2025. A partir del 1 de julio de 2026, los paquetes pequeños con un valor declarado inferior a 150 euros que entren en la UE estarán sujetos a un derecho de aduana fijo de 3 euros. La medida afecta en gran parte a los flujos vinculados al comercio electrónico y se plantea como una solución temporal mientras entra en vigor el nuevo marco aduanero permanente.
Proximidad y control: La respuesta logística
Este nuevo contexto puede llevar a parte del tejido empresarial a revisar su modelo logístico, especialmente en operaciones donde el plazo de entrega, la trazabilidad o la previsión del stock son factores clave. En la práctica, reforzar una red de distribución más próxima al mercado de destino puede convertirse en una ventaja operativa en un entorno con mayor presión regulatoria y comercial.
En ese marco, disponer de soluciones específicas de transporte nacional cobra una relevancia creciente para las compañías que necesitan más flexibilidad en sus envíos dentro de España.
En el caso de Zeleris, su propuesta para empresas incluye servicios vinculados a la distribución dentro de España como preaviso de entrega, confirmación, concertación con el destinatario, resolución de incidencias y seguimiento detallado de los envíos. La compañía también destaca en su área de ecommerce servicios de recepción, registro y almacenaje de productos, optimización de stock, integración flexible y trazabilidad conjunta.
Con este panorama, el transporte nacional deja de entenderse únicamente como una fase operativa y pasa a formar parte de una decisión más amplia: servir mejor al mercado, con más visibilidad, más capacidad de adaptación y menos fricción en un entorno cada vez más exigente para las empresas que venden online.

